IMAGINA UNA PERSPECTIVA INTEGRAL

El Modelo Integral es una manera de entender la vida, lo que ocurre y lo que podemos hacer para vivir mejor. Fue planteado por Ken Wilber. Él aprovechó el aporte de los conocimientos de varias épocas, culturas y áreas del saber de la humanidad para crear un mapa que nos mostrara lo que necesitamos incluir si queremos aprovechar nuestro potencial y tener una vida más plena.

Ken nos invita a incluir 5 elementos en nuestra perspectiva para comprender y actuar de forma enriquecedora y completa, es decir integral:

  1. Cuadrantes
  2. Niveles
  3. Líneas
  4. Tipos
  5. Estados

Una vez los conozcas, puedes comenzar tu propia ruta con cualquiera de ellos y continuar con los demás. Para que puedas experimentarlos mientras los comprendes de forma sencilla, vamos a imaginar que vas de vista a un gran parque…

¿Qué piensas al estar en ese parque? ¿Qué recuerdos o deseos te surgen? ¿Te alegras, entristeces, enojas o sientes otra emoción allí? En ese momento, una parte de tu experiencia está dada por tus pensamientos, creencias, juicios, emociones, deseos. Es tu experiencia individual, subjetiva, intencional.

¿Cómo han sido vistos, utilizados ese tipo de parques en tu cultura y familia? ¿Qué clase de experiencias o aprendizajes han tenido las generaciones anteriores con parques similares? ¿Qué tipo de cosas pueden hacer las personas que asisten a lugares así? Simultáneamente, percibes creencias, juicios, memorias, deseos asociados a lo vivido por tu cultura y tu familia, incluyendo varias generaciones. Esta es tu experiencia colectiva, subjetiva, cultural.

Estas dos áreas que son de tu experiencia interna, equivalen a todo aquello que nadie podría saber si tú no lo cuentas. Aquello que te ocurre internamente se manifiesta externamente en las dos siguientes áreas.

¿Cómo está tu respiración, tu pulso cardiaco? ¿Qué perciben tus órganos sensoriales? ¿Cómo es tu comportamiento allí, corres, cantas, te sientas, caminas, lloras, te detienes a observar? La experiencia corporal se refiere tanto a la reacción de tus ritmos, órganos y sistemas biológicos como a la conducta que ejecutas. Todo esto podría ser registrado por alguien ajeno a ti, por medio de máquinas que registren o midan los cambios en tu comportamiento y tus respuestas corporales. Luego, aquella persona podría dar un informe objetivo de lo observado, es decir de tu experiencia individual externa.

¿Hablas con alguien en el parque? ¿Dejas o recoges basura? ¿Eres cuidadoso con el espacio de los demás? ¿De qué manera reaccionas si alguien te habla o se dirige a ti en su bicicleta? ¿Cumples las normas de convivencia o más bien omites algunas? De acuerdo con el tipo de relación que establezcas con otros y con tu entorno, estás contribuyendo a crear un estilo de sociedad, estado, economía y política entre otros. La última área de experiencia es la colectiva exterior. En ella está el juego de relaciones que construyes con otras personas, la sociedad y el entorno.

Así, ya has reconocido las áreas de experiencia que Ken organizó en cuadrantes. Lo que ocurre en cada cuadrante de tu experiencia se presenta de forma simultánea y se afecta mutuamente independiente de si reconoces o no, sus contenidos.

Una vez vistos los cuadrantes, vamos con los niveles de consciencia. 

Todas las experiencias mencionadas en los cuadrantes, pueden ser interpretadas y actuadas de forma diferente, dependiendo del nivel de desarrollo en el que te encuentres. Todos los humanos pasamos nuestros primeros años por el nivel más básico que es el egocéntrico. Nos centramos en las propias necesidades porque estamos estructurando nuestro cuerpo, la capacidad de procesar información, de comunicarnos y de convivir en nuestro entorno social; entonces somos incapaces de comprender el punto de vista de otros, creemos que la forma interna de vivir la experiencia es la única o es igual para todos los demás y adicionalmente, no podemos reconocer que estamos con una visión egocéntrica, así alguien nos lo señale. Por esto, se le llama nivel de consciencia del yo. Por ejemplo, llegas al parque y te fijas si tiene o no, lo que a ti te gusta; de acuerdo con ello, das un calificativo para este parque y si los demás no están de acuerdo te enojas pues no entiendes cómo ellos pueden pensar distinto. Actúas según lo que te va naciendo sin saber qué desean los demás. Tanto tu experiencia interna como externa se basan en tu percepción, tus deseos, intenciones, costumbres y reacciones corporales; esperas como si fuera obvio, que los demás se ajusten a ti.

En la medida que te desarrollas, amplias tu capacidad para sentir y reconocer lo que pasa a las personas más cercanas, de los grupos que más te interesan, desarrollas el nivel de consciencia sociocéntrico. En él comienzas a reconocer y entender que los demás tienen perspectivas, necesidades, historias, familias, costumbres y experiencias distintas y, sobre todo, igualmente válidas a las tuyas. Desarrollas la pertenencia a algunos grupos, entonces vas a considerar que la perspectiva real es la consensuada en el propio grupo y que los grupos de experiencias diferentes están errados, así que te enojas con ellos, así te expliquen su perspectiva; por esto también se denomina consciencia del nosotros. Si estás en el parque, vas a observar, buscar y hacer lo que tu grupo haría. Piensa que estás en ese mismo parque, ¿Qué quisieras si vas con tu familia? ¿Cómo actuarías si vas con tus amigos del cole? ¿Qué expresiones de tu cultura surgirían si vas inscrito en un grupo de turismo? ¿Qué grupos de personas te incomodarían que estuvieran allí? ¿A quién te acercarías?

Ahora, si continúas tu desarrollo, expandes aún más tu capacidad sensitiva y comprensiva para ver que las necesidades de todas las personas y grupos, al igual que sus diversas formas de pensar, sentir y actuar son tan válidas como las tuyas, estarás en un nivel de consciencia más amplio llamado mundicéntrico. En este nivel tienes la capacidad de incluir en tu interés, tu propia experiencia más la amplia diversidad de las necesidades de personas de diferentes grupos, culturas, perspectivas, edades, géneros, recursos económicos y etapas históricas de la humanidad. Puedes imaginar cómo fue o es la experiencia para ellos y entrar en su universo dándole una importancia equivalente a la tuya. Tu capacidad para entender se puede ampliar, incluso a seres de otras especies; por esto, Wilber lo llama el nivel de consciencia de todos. Desde esta perspectiva es más fácil que reconozcas a quienes están en los niveles anteriores. Retornemos al parque con esta nueva visión. Por un momento reconoce tus necesidades, deseos y experiencia en el parque; incluye, agrega las necesidades, ideas, emociones, conductas del grupo con el que estás, sabiendo que su experiencia es tan real como la tuya; ahora, adiciona en tu comprensión el reconocimiento de otros grupos que están allí haciendo, incluso, actividades que tú no harías, pero ya sabes que son válidas; no tienes que estar de acuerdo, sólo comprendes sin juicio. Continúa ampliando a los animales del parque, los grandes y los diminutos; ahora a las plantas; los elementos que llamamos inermes… quédate con esa amplitud por un momento.

Supón que estando en el mismo parque, el grupo completo con el que estás, se queda sin dinero y deciden hacer un espectáculo callejero para recolectar fondos. Es necesario aprovechar los recursos de todos y tú elijes cómo colaborar. ¿Eres el que mejor podría manejar las cuentas del dinero? ¿Podrías interpretar una pieza musical, bailar, actuar o mejor conversas con la gente para garantizar un público nutrido? ¿Tal vez encuentres en el parque unos buenos elementos para improvisar un escenario apropiado o puedas hacer un monólogo sobre cómo la estás pasando en esa situación? ¿Se te ocurriría alguna otra cosa? ¿Puedes notar las diversas habilidades que tienen los integrantes de tu grupo? Cada una de estas habilidades puedes aprovecharlas con cualquiera de los niveles de consciencia vistos, es decir egocéntrico, etnocéntrico o mundicéntrico. Este es el tercer elemento, las líneas de desarrollo o inteligencias múltiples. Cada persona tiene diferentes recursos para resolver problemas en situaciones determinadas siendo más hábil en unos aspectos que en otros. Hay quienes tienen facilidad para las relaciones interpersonales, otras para las matemáticas, para la música o para el deporte. En la medida que estimules tus maestrías, más se desarrollan y tu capacidad de comprender y desenvolverte en la vida a través de ellas, mejora.

Con todo lo que has creado en este parque, ¿Podrías identificar si Te enfocas más en fenómenos masculinos o femeninos? ¿Validas de la misma manera lo suave y lo fuerte, lo estable y lo cambiante? ¿Con cuál te identificas menos?  Los tipos son las clasificaciones que la ciencia ha creado para comprender la vida y las experiencias humanas; una de las más comunes es la de masculino y femenino. Si deseas tener una experiencia más completa, incluye en las dos categorías en tu comprensión.

A esta nutrida experiencia, le puedes agregar el estado de consciencia o capacidad de darte cuenta de lo que ocurre a tu alrededor y en tu interior (mente, cuerpo y emociones). Entre más amplia y profunda sea tu consciencia, podrás incluir en tu vida más fenómenos que pasan y tener una vida más nutrida, pero esta habilidad puede variar si estás en estado vigilante, somnoliento o dormido. Hay más estados, pero estos son los básicos. En la práctica, ¿Cómo llegas a aquel parque? ¿Qué tanto percibes? ¿Escuchas por igual tus pensamientos, los pájaros y tu corazón? ¿Te percatas de qué ocurre con otras personas? ¿Qué emoción tienes? ¿Cómo cambia la información que obtienes de lo vivido si estás más o menos dormido?

Finalmente, después de visitar el parque de tu imaginación a través de los cuadrantes, niveles, líneas, tipos y estados, te invito a que observes ¿Qué matiz nuevo trajo cada elemento a tu experiencia?  ¿Qué te fue más fácil? ¿Qué amplitud de experiencia/posibilidades quieres darle a tu vida? ¿Qué cambiaría en tu cotidianidad (familiar, laboral, autocuidado) si identificas tu experiencia en cada cuadrante? ¿Cuál es el nivel de consciencia que deseas usar para relacionarte con el mundo? ¿Cómo sería tu vida si desarrollas tus múltiples inteligencias? ¿Qué pasaría con tu mundo si usas estos cinco elementos del Modelo Integral para vivir?

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